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Introduction to Lifelong Catechesis
The General Directory for Catechesis sets the stage for everything we do today in the Catholic Church regarding faith formation. This Directory, originally called for by the bishops at Vatican II and finally signed into Church policy in 1997, provides a clear roadmap. It sets out certain principles and guidelines for us to follow.
As part of their hope to fully integrate the General Directory into the life of the Church in the United States, the US Bishops, at the dawn of the new millennium, sent an actual pastoral plan to the Church in America. This plan, spelled out in their document, Our Hearts Were Burning Within Us clearly and forcefully calls all catechetical leaders in the Church to fully integrate adult faith formation into all we do. They want us to position adult faith formation, in fact, "at the heart of our catechetical vision and practice" "...without weakening our commitment to our other essential educational ministries" (#6) such as schools, children and youth catechesis, and the catechumenate.
Here at Harcourt Religion, we have taken this mandate of our bishops very seriously, and these pages of our company web site are devoted to assisting you in this endeavor. Building on the bishops' wishes, we provide integrated resources for you here, directed to children, adolescents, adults, families, and indeed, the whole parish community! We welcome you! Simply click on the icon above which corresponds to your ministry in the parish—and away we go!
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Catequesis para toda la vida
Todo lo que hacemos hoy en la Iglesia Católica referente a la formación de la fe
es una respuesta a los principios y directrices estimuladas por el Directorio
General de la Catequesis. Entre los Directores de Catequesis este documento
es conocido como el DGC. Los obispos reunidos en el Concilio Vaticano II ordenaron la creación de este documento en el Decreto de la Oficina Pastoral
de los Obispos en la Iglesia, en latín Christus Dominus. En el artículo #44, los
obispos dijeron, "un directorio especial debe... ser creado para la instrucción
catequética de las personas cristianas en el que todos los principios fundamen-
tales de esta instrucción y su organización sean tratados y la preparación de
los libros relacionados con ella".
El DGC, fue finalmente publicado en 1997 con una nota personal del Papa
Juan Pablo II donde dice, "el fin de la catequesis es poner a las personas
en contacto, en comunión, no cabe duda, en intimidad con Jesucristo". Por
eso, nosotros aquí en Harcourt proveemos a la comunidad parroquial y escuelas
con los recursos necesarios para asistirles en su tarea de llevar a cabo un
compartir en la fe que implica el estudio y reflexión de la Palabra, la cual es
una costumbre antigua de la Iglesia y se lleva a cabo en el mismo catecumenado.
Esta forma de compartir la fe nos lleva a esa profunda comunión e intimidad con Cristo a la que nos llama el DGC. Esta conversión, nos dice el DGC precede a la catequesis, lo que denota la gran importancia que se le da a esta práctica de la
la iglesia.
Los Obispos de los Estados Unidos, con la esperanza de integrarlo en su totalidad en la vida de la Iglesia de los Estados Unidos, lanzaron al comienzo del nuevo milenio un plan pastoral para la Iglesia en América. Este plan esbozado en su documento, SENTIAMOS ARDER NUESTRO CORAZON llama clara y enfáticamente a todos los lideres de la catequesis en la Iglesia Católica a integrar
la formación de la fe de los adultos en su totalidad en todo lo que hagan. Es su
deseo de que pongamos a la formación de la fe de los adultos en el corazón
de nuestra visión y práctica catequética... sin disminuir nuestro compromiso
con los otros ministerios educativos esenciales tales como las escuelas, la
catequesis de niños y jóvenes, y el catecumenado.
En Harcourt Religión, nosotros hemos oído este mandato de nuestros obispos
con seriedad. Por eso, estas páginas en la red de nuestra compañía están
dedicadas para asistirles en sus esfuerzos por darle cumplimiento a este mandato.
Los principios y directrices dadas en el DGC presentan un panorama el cual
se refleja en los materiales de Harcourt. Comenzando con UN LLAMADO A
LA FE para niños y adolescentes hasta CRECIENDO EN LA FE y DIOS CON
NOSOTROS para el uso con adultos e intergeneracional. Estos principios
incluyen, entre otros, lo siguiente:
- La Catequesis es un componente de la Vida Cristiana. Ser
un seguidor de Cristo requiere crecer en la fe en cada etapa
y edad de nuestra vida. No cabe duda, la catequesis es para
toda la comunidad.
- La catequesis está intrínsicamente unida a la Liturgia de la
Iglesia. La Liturgia es la fuente y cumbre de la Vida Cristiana
y toda catequesis fluye de ella y nos lleva a ella.
- El Catecumenado Bautismal es el modelo para toda catequesis,
esta es la razón por la que incluimos elementos del catecumenado
en cada capítulo de nuestros materiales.
- La conversión a una comunión mas profunda con Cristo precede
a la catequesis, y la catequesis nos lleva a una conversión mas
profunda.
- El hogar es el primer centro para la catequesis, pero la Iglesia
también tiene su puesto en la catequesis. Esto requiere que
haya una unión entre el hogar y la parroquia.
- Nada reemplaza a la persona del catequista en el proceso de
compartir nuestra fe. Compartimos lo que creemos y practicamos.
SENTIAMOS ARDER NUESTRO CORAZON es el Plan Pastoral de los Obispos para la implementación de la formación en la fe para toda la vida. Sigue esta
bosquejo:
| Primera Parte: |
Notas del nuevo enfoque de la iglesia para la educación de adultos. |
| Primera Parte: |
Las cualidades de una fe adulta que ha madurado y del discipulado. |
| Tercera Parte: |
Un plan para este ministerio: incluye metas, principios, contenido y algunas formas en las que se puede proveer la formación en la fe para toda la vida. |
| Cuarta Parte: |
Una metodología para la planificación de un programa de educación en la fe en cada parroquia que responda a todas las edades y etapas de la vida. |
En su conclusión, los obispos hablan de su "esperanza en el futuro". Dicen
en parte, " Seguimos adelante llenos de esperanza, conociendo que esta
visión de formación en la fe puede convertirse en realidad". ¡En Harcourt ,
con los obispos, creemos en esto de todo corazón!
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